
Es mi primera receta del libro de Jamie Oliver y como podeis imaginar el resultado, delicioso.
INGREDIENTES
Con un cuchillo afilado, cortar la piel de las sachichas a lo largo y sacar toda la carne. Con las manos humedecidas, hacer pequeñas albóndigas del tamaño de unas canicas grandes y reservarlas.
Calentar una sartén grande con un buen chorro de aceite de oliva. Saltear con cuidado las albóndigas hasta que estén doradas por todas partes, añadir la panceta y seguir friendo un poco más, hasta que la panceta quede dorada. Hervir la pasta.
En un cuenco grande, batir las yemas, la nata, la mitad del parmesano, la ralladura de limón y el perejil; cuando la pasta esté cocida, escurrirla y reservar un poco del agua de la cocción, mezclar la pasta inmediatamente con la mezcla de huevo. Incorporar las albóndigas calientes y mezclar bien. El huevo se cocerá suavemente con el calor de la pasta, lo justo para espesar, pero sin llegar a cuajarse. Si la pasta queda algo pegajosa, añadir unas cucharadas de agua de la cocción reservada para suavizarla. Echa el resto de parmesano por encima, corregir de sal y pimienta. A comer inmediatamente.
INGREDIENTES
- 5 salchichas italianas( yo he puesto salchicha gruesa)
- Aceite de oliva
- 4 lonchas gruesas de panceta, picadas
- Sal marina y pimienta negra recién molida
- 445 g de linguine secas (yo he puesto espaguetti)
- 4 yemas de huevos grandes
- 100 ml de nata líquida
- 100 g de queso parmesano rallado
- la piel de 1 limón
- Una ramita de perejil fresco.
Con un cuchillo afilado, cortar la piel de las sachichas a lo largo y sacar toda la carne. Con las manos humedecidas, hacer pequeñas albóndigas del tamaño de unas canicas grandes y reservarlas.
Calentar una sartén grande con un buen chorro de aceite de oliva. Saltear con cuidado las albóndigas hasta que estén doradas por todas partes, añadir la panceta y seguir friendo un poco más, hasta que la panceta quede dorada. Hervir la pasta.
En un cuenco grande, batir las yemas, la nata, la mitad del parmesano, la ralladura de limón y el perejil; cuando la pasta esté cocida, escurrirla y reservar un poco del agua de la cocción, mezclar la pasta inmediatamente con la mezcla de huevo. Incorporar las albóndigas calientes y mezclar bien. El huevo se cocerá suavemente con el calor de la pasta, lo justo para espesar, pero sin llegar a cuajarse. Si la pasta queda algo pegajosa, añadir unas cucharadas de agua de la cocción reservada para suavizarla. Echa el resto de parmesano por encima, corregir de sal y pimienta. A comer inmediatamente.
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